viernes, 27 de febrero de 2026

Segundo taller legal: ¿Cómo proteger nuestros comunales?

ADI Sierra Oeste de Madrid – ADI Sierra Oeste. Un territorio en acción 
Un grupo de mujeres de la Sierra de Madrid se han unido con un propósito: proteger su comunal en el nuevo Plan de Ordenación. 
 
En este segundo taller legal, otras compañeras les aconsejan: ¿cómo se puede hacer esto? Además, surgen otros temas - ¿cómo proteger nuestras vías pecuarias? ¿Cómo recuperar o crear nuevos comunales?

Si todo esto te interesa, escúchate el nuevo episodio del podcast de la red Somos Comuneras, aquí.

 
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Recuerda también que sigues pudiendo apuntarte al encuentro presencial en Monleras, del 20 al 22 de marzo, a través de este enlace. Ya somos muchas inscritas, pero aún hay hueco para más! :)

miércoles, 18 de febrero de 2026

Elinor Ostrom: Los comunes, ni tragedia ni panacea

Reproducimos, con permiso de la autora, Gabriela Vázquez un artículo muy, muy interesante, fácil de leer y con pinceladas de humor, sobre Elinor Ostrom, cuyo trabajo sobre la gobernanza de los bienes comunes, deberíamos tener presente cada día. 

Publicación original en El Salto (6/11/2020)

Publicación en gabrielavazquez.substack.com (publicación en inglés)


En el año 1968, un señor llamado Garrett Hardin publicó en Science un artículo titulado “La tragedia de los comunes”, que supuso un argumento potentísimo para defender desde un punto de vista económico-neoliberal la privatización de los recursos naturales. A estas alturas el proyecto de acumulación capitalista estaba a tope de salud y bien en funcionamiento desde hacía tiempo, pero digamos que esto tampoco vino mal para la vuelta de tuerca que daría en las siguientes décadas.

La teoría de Hardin era la siguiente: cuando un recurso natural ⎼en su ejemplo, los pastos de Inglaterra⎼ está abierto para que todo el mundo lo use, cada individuo lo explotará al máximo aunque sepa que eso lleva a su degradación y destrucción, porque si no lo hace él, lo hará otro. Hardin lo llama tragedia, no sólo porque el resultado sea indeseable, sino porque lo considera inevitable.

Esta teoría lo petó bastante. De hecho, si te pones a buscarlo, puedes encontrar este razonamiento detrás de una gran cantidad de cosas que nos suceden incluso a día de hoy, y que no suelen tener que ver con a qué pastizal llevas tus vacas. Este “a mí me gustaría hacerlo bien, pero no voy a ser el más tonto” es un elemento clave de nuestro paradigma vital, presente tanto en los Tratados de Libre Comercio como en los anuncios de Media Markt.

Pero la teoría de Hardin contenía varias premisas que no tenían por qué ser ciertas. La primera, que todo el mundo tiene como objetivo principal el maximizar el beneficio económico; la segunda, que los usuarios de un mismo recurso no se comunican entre ellos; la tercera, que estos recursos siempre están abiertos para cualquier individuo indiscriminadamente.

¿Qué hizo Ostrom? Escribir un tochaco y recoger un montón de experiencias de todo el mundo en las que esto no sucedía así. Esto no significaba que la tragedia de los comunes no se diera (de hecho, ¿hola? Nos estamos ahogando en tragedia de los comunes), sino que no tenía por qué ser así. Y describir los factores que hacían que no ocurriera.

Uno de los ejemplos que analiza Ostrom es el de una comunidad pesquera en Alanya, Turquía. Esta comunidad comparte un recurso de uso común, una pesquería de la que dependen para su subsistencia y que, si se sobreexplota, se degradará perjudicando a todos. En este caso, los pescadores habían acordado conjuntamente un sistema de sorteos y rotaciones, cuyo cumplimiento podían controlar por sí mismos. Esto permitía limitar los niveles de pesca y evitar la degradación de los ecosistemas de los que dependían. 

(Elinor fue a entrevistar a esta gente en los años 70. En 2020, al escribir este artículo, me he puesto a ver qué había sido de ellos, y al parecer afortunadamente les sigue yendo bien, aunque la pesquería se está viendo afectada por la pesca de arrastre en zonas cercanas pero que no son la suya, lo cual lo mismo daría para otro artículo).

Este tipo de gestión se llama gestión comunal ⎼aunque hay otros tipos de comunes que no tienen exactamente estas características⎼ y se ha aplicado desde que el mundo es mundo en pesquerías, pastos, bosques y fuentes de agua de todo el planeta. Ostrom no era economista ni bióloga sino politóloga, estudiaba este tipo de acuerdos colectivos y se dedicó a recopilarlos y sistematizarlos. Detectó ocho características que se daban en aquellos que funcionaban mejor (copio impunemente de la Wikipedia):

  1. Límites claramente definidos (exclusión efectiva de terceras partes no involucradas).
  2. Reglas de uso y disfrute de los recursos comunes adaptadas a las condiciones locales.
  3. Acuerdos colectivos que permitan participar a los usuarios en los procesos de decisión.
  4. Control efectivo, por parte de controladores que sean parte de la comunidad o que respondan ante ella.
  5. Escala progresiva de sanciones para los usuarios que transgredan las reglas de la comunidad.
  6. Mecanismos de resolución de conflictos baratos y de fácil acceso.
  7. Autogestión de la comunidad, reconocida por las autoridades de instancias superiores.
  8. En el caso de grandes recursos comunes, organización en varios niveles; con pequeñas comunidades locales en el nivel base.

Podríamos decir que hay tres modelos de gestión: uno, la gestión privada (dividimos el recurso y cada cual se encarga de explotar/gestionar/cuidar su parte hasta que se muere, lo vende o lo deja en herencia); dos, la gestión gubernamental (una institución que ponga leyes para regular el uso del recurso, o que sea directamente quien lo gestione); tres, la gestión comunal (modelos parecidos a lo de los pescadores, aunque no sólo).

Tratar de aplicar la gestión privada a todo sale: mal. Las leyes y la regulación gubernamental también pueden salir mal, o no ser lo más eficiente (por ejemplo, en el caso de los pescadores era más fácil que ellos mismos controlasen el cumplimiento de los acuerdos a que hubiese que enviar inspectores o policía). Y la gestión comunal, la autogestión por parte de la propia comunidad que usa el recurso, también puede no funcionar. Es por esto que Ostrom habla de “la trampa de la panacea”. No podemos pensar que hay un modelo de gestión universal aplicable a todos los casos y recursos, no hay una fórmula mágica, sino que es necesario analizar cada situación y asumir la diversidad ecológica y social, para adaptarnos a ella. 

Nobel_Prize_2009-Press_Conference
Holger Motzkau, 2009
Wikimedia Commons

A veces será necesario un modelo de privatización. A veces, que un organismo público tome el control. A veces, un sistema de gobernanza a varios niveles que combine diferentes fórmulas. Los sistemas de organización política son complejos y, aunque esto sea una obviedad, parece que como sociedad seguimos actuando como si no fuera así. De hecho, muchos de los problemas ecológicos que tratamos de resolver con I+D tecnológico seguramente se resolverían mejor con I+D político y social, pero estamos en 2020 y a veces parece que esto sigue siendo impensable.

Elinor Ostrom ganó un Nobel de Economía por describir que, al contrario de lo que algunos estaban gritando a los cuatro vientos, la gente es capaz de organizarse y administrar de forma responsable los recursos de los que dependen. Redescubrir esta verdad y comenzar a actuar en consecuencia debería ser una de las claves que tengamos en cuenta a la hora de enfrentarnos a los desafíos ecosociales que tenemos por delante.

miércoles, 11 de febrero de 2026

V Encuentro de la red Somos Comuneras, 20-22 marzo, Monleras (Salamanca)

En este año que recién empezamos, son cada vez más las evidencias de que se hace imprescindible volver a lo común, a lo local, a lo esencial de la vida, para hacer del territorio un lugar que nos sostenga en el medio y largo plazo, donde todas las vidas puedan darse en equilibrio. 

Recuperar, enmendar y fortalecer nuestros comunales, desde una mirada compartida con las gafas violetas puestas, se vuelve cada día más urgente. 
Contar con redes de apoyo mutuo, memoria viva y escucha activa, nos ayuda a enfocar nuestras siembras, proyectos, investigaciones y pasos, en cualquiera de los territorios y comunidades donde nos encontremos. 
¡Súmate a la nuestra! 

Desde Somos Comuneras, os invitamos a venir al V Encuentro de Comuneras , los días 20 a 22 de Marzo, en Monleras, Salamanca, donde además de espacios de juego, gastronomía compartida, reflexión, debate y aprendizaje, celebraremos un Equinoccio Charro, y tejeremos los hilos para seguir conectadas el resto del año. 


Podéis apuntaros por aquí: https://forms.gle/EWcYKYBip9cKPm4B6
Al entrar veréis información más detallada sobre las opciones de alojamiento, que luego cada una podrá abonar al llegar.

Este año, tenemos el presu más cortito, por lo que te animamos a que, si puedes, colabores con una donación a la " Caja de Resistencia "
que utilizaremos para becar a las compas que no puedan cubrirse gastos del viaje.

Puedes hacer un ingreso a esta cuenta, indicando en el concepto "apoyo encuentro somos comuneras":
ES09 1491 0001 2220 2392 0123
Si nos mandas un email a comuneras@entretantos.org con copia del justificante de tu donación, nombre y apellidos, DNI y código postal,
te haremos un certificado para que puedas desgravarte.

¡Cualquier apoyo es bienvenido!

viernes, 6 de febrero de 2026

Crónicas de Rovigo

Este es un post que podría haber llegado hace un tiempo, pero hay veces que lo bueno se hace esperar. Tiene que ver con contaros el encuentro de Rovigo, en marzo de 2025, del que también os hablamos en el último episodio del podcast de Somos Comuneras. 

Los días 28 y 29 de marzo fuimos invitadas a la ciudad de Rovigo, en Italia, para acudir al congreso de "Conocimiento, Reconocimiento, Gratitud: Mujeres en Zonas Rurales Frágiles" que organiza la Asociación de Promoción Social "Zonas Frágiles" a raíz de nuestra participación en el proyecto Wonder Commonlands. En este proyecto compartimos con Rita Salvatore y Manuela Cozzi, además de con otras compañeras de diferentes territorios europeos, la inquietud por la investigación acción participativa en relación al potencial para la transición ecosocial necesaria de nuestros sistemas comunales de gestión del territorio, así como la necesidad de impulsar la equidad de género en la toma de decisiones en esas comunidades.


Rita es profesora en la Universidad de Teramo, donde participa desde hace años en la organización de este congreso sobre áreas frágiles que en esta ocasión centraba su atención en el papel que las mujeres tienen y podrían tener en esos escenarios para sostener la vida en su sentido más amplio. Así, fuimos invitadas a participar para hablar del proceso de investigación acción iniciado por Fundación Entretantos sobre el papel de las mujeres en estos sistemas, y de la necesidad de redes de mujeres en situaciones y contextos similares para garantizar el derecho a la participación activa, como nuestra actual red: Somos Comuneras.
Nuestras compañeras Laura y Lucía, fueron a compartir nuestra historia y se trajeron la mochila llena de conocimientos, redes y afectos, como el de Manuela Cozzi y Anna Kauber, que de mujeres rurales gestionando territorio, comunidades y vida saben mucho.


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jueves, 5 de febrero de 2026

Podcast de nuestros encuentros en Italia con el proyecto Wonder Commonlands

Durante el año 2025, la red de Somos Comuneras no solo ha seguido trabajando en conocerse, entretejerse y crecer hacia adentro, sino también en seguir conectándose hacia afuera con otras redes de mujeres rurales y comuneras en otros países. En este intento, y gracias al proyecto Wonder Commonlands y a la Universidad de Teramo, pudimos reunirnos con otras compañeras en dos encuentros en Italia: uno en Rovigo y otro en Abruzzo. Dos encuentros de muchos compartires, reflexiones y estrategias para ver todo lo que nos une en la lucha por los comunes. 

Hemos aprovechado para hacer un episodio nuevo del podcast y contároslo aquí 
(Que por cierto, si aún no te has suscrito al podcast o no se lo has mandado a tu amiga a la que sabes que le va a gustar, es tu momento)
 
 

En este episodio del podcast, os contamos cuáles han sido los principales aprendizajes de estos encuentros: Lucía y Laura nos cuentan su experiencia en Rovigo, y nos traen fragmentos de Rita, Manuela y Ana; Carmela y Nuria, que fueron a Abruzzo, nos cuentan sus impresiones junto con Eduarda, Raquel y Ana Luisa (¡gracias a Paula y Marta por las traducciones, que nos permiten haber doblado todo esto al castellano!). Por último, Patri nos hace una recomendación cinematográfica en la sección "No te lo pierdas".

Esperamos que podáis aprovechar este fin de semana lluvioso para acurrucaros un ratito con una manta y este episodio, y nos vemos en los siguientes!